Ajuste de holguras y desgaste
Un tornillo gastado o una jaula deformada reduce drenaje y eleva temperatura local. Un mantenimiento preventivo bien calendarizado puede recuperar 0,3–0,8% de rendimiento.
Aumentar la tasa de extracción de aceite no es solo “apretar más” la materia prima: es entender dónde se queda el aceite (celda vegetal, humedad, emulsiones, pérdidas mecánicas, arrastres en el efluente) y atacar cada punto con ajustes medibles. En operaciones típicas (semillas oleaginosas, frutos, subproductos), una mejora realista y sostenida suele estar entre +1,5% y +4,0% de rendimiento, cuando se combinan control de proceso, preparación de materia prima y equipos adecuados.
Antes de invertir, mida. Una planta puede “creer” que extrae bien y, aun así, estar perdiendo el equivalente a semanas de margen en torta, lodos o aguas. Un diagnóstico efectivo en 48–72 horas se basa en balance de masas y muestreo en 5 puntos:
| Punto de control | Qué medir | Meta de referencia (típica) |
|---|---|---|
| Materia prima (entrada) | Humedad, aceite total, impurezas | Humedad 6–10% (según cultivo); impurezas < 2% |
| Acondicionado/laminado | Tamaño de partícula, temperatura, uniformidad | Copos uniformes; mínima variación lote a lote |
| Salida de prensa (torta) | Aceite residual en torta | Prensado mecánico: 6–12% (según materia) |
| Clarificación | Sólidos en aceite, lodos, emulsiones | Sólidos < 0,1–0,3% (según especificación) |
| Efluente/aguas de proceso | Aceite arrastrado (ppm), estabilidad de emulsión | < 500–1500 ppm (según sistema y normativa) |
Si su “aceite residual en torta” está alto, el cuello suele ser preparación o prensado. Si la torta está bien pero la recuperación total no, mire lodos, emulsiones y arrastres. Cada pérdida tiene una palanca distinta.
La extracción eficiente ocurre cuando el aceite se libera con mínima resistencia: paredes celulares debilitadas, flujo interno favorecido y canales de drenaje estables. En la práctica, tres variables mandan: humedad, temperatura y granulometría.
Con demasiada humedad aparecen emulsiones, la torta “se embadurna” y el aceite se queda atrapado; con poca, la materia se vuelve frágil y genera finos que dificultan el drenaje. Como referencia operativa, muchas semillas trabajan bien entre 7% y 9% de humedad, mientras que algunas materias fibrosas requieren ajustes específicos. Lo importante: defina un rango objetivo y manténgalo con control por lote.
Elevar la temperatura reduce viscosidad del aceite y mejora la plasticidad de la masa. En muchas líneas, un rango de 70–95 °C en acondicionamiento ofrece buen equilibrio; superar el punto óptimo puede aumentar oxidación, oscurecimiento o degradación de compuestos sensibles. Si la calidad del aceite es premium, el control fino de temperatura paga solo.
El error típico es perseguir “más fino” pensando que extraerá más. En realidad, el exceso de finos tapa canales, aumenta arrastres y empeora la clarificación. Busque un perfil de partícula que facilite permeabilidad. Una mejora de uniformidad (menos variación) suele aportar +0,5% a +1,2% de rendimiento, incluso sin cambiar la prensa.
Para aumentar la extracción en prensa, el objetivo no es la presión máxima, sino un perfil de compresión estable que mantenga canales de salida. Estas son las palancas más rentables:
Un tornillo gastado o una jaula deformada reduce drenaje y eleva temperatura local. Un mantenimiento preventivo bien calendarizado puede recuperar 0,3–0,8% de rendimiento.
Si la masa se sobrecalienta, aumenta oxidación y se generan finos. Una operación estable suele moverse entre 80–110 °C según materia y diseño.
Más toneladas/hora no siempre significa más aceite/hora. Ajustar el caudal para evitar reboses y compactación errática suele aportar +0,5% a +1,0% de recuperación.
En algunas materias, una segunda etapa reduce aceite residual en torta en 1–3 puntos (p. ej., de 10% a 7–9%), si la preparación es correcta.
Un indicador simple: si el aceite residual en torta no baja aunque suba la presión, está atrapado por emulsión, finos o mala permeabilidad, no por falta de fuerza. Ahí conviene retroceder y corregir preparación/clarificación.
Muchas plantas logran una prensa decente, pero dejan dinero en el piso por separación deficiente. Los culpables típicos: lodos, gomas, emulsiones estables y arrastres en agua. Con una separación bien afinada, no es raro recuperar 0,8% a 2,0% adicional.
Revise tiempo de residencia, temperatura de alimentación y dosificación (si aplica). Una alimentación demasiado fría aumenta viscosidad y dificulta separación; demasiado caliente puede aumentar oxidación. En aceites vegetales, operar la separación en 45–70 °C suele mejorar el “split” sin castigar tanto la calidad, aunque el rango exacto depende del sistema.
La emulsión aparece cuando hay combinación de agua, finos, fosfolípidos/gomas y energía de mezcla. Para romperla: reduzca finos (mejor preparación), evite sobremezcla, controle pH si el proceso lo permite y mantenga una temperatura de separación consistente. Una buena práctica es medir aceite en lodos semanalmente: si supera 8–12% en base húmeda, hay margen claro de recuperación.
Dato útil: en líneas con alta carga de sólidos, cambiar a un sistema de separación más eficiente puede reducir sólidos en aceite desde 0,5% a 0,15%, disminuyendo pérdidas por purgas y mejorando estabilidad del producto.
Más extracción no sirve si el aceite se oxida, se oscurece o sale fuera de especificación. Un enfoque moderno une rendimiento + calidad con indicadores simples:
Como referencia para aceites frescos, muchas operaciones apuntan a < 10 meq O₂/kg. Si sube, revise temperatura, aireación y tiempos muertos.
Valores típicos en crudos varían; si la acidez se dispara, suele ser por materia prima envejecida o humedad fuera de rango.
Menos sólidos = menos purgas = más aceite comercializable. Objetivo frecuente: < 0,2% de impurezas totales (según especificación).
En plantas bien disciplinadas, solo con estandarización de muestreo y ajustes de proceso se logra un incremento promedio de +1% en recuperación a los 30–45 días, por la reducción de pérdidas “invisibles” (lodos, purgas, reprocesos).
Compártenos tu materia prima, capacidad (t/h) y aceite residual actual. Te ayudamos a identificar las pérdidas más grandes y a priorizar ajustes de preparación, prensado y separación para mejorar el rendimiento sin comprometer calidad.
Respuesta rápida con recomendaciones accionables basadas en datos de proceso.